Tu vida en proyectos (3): Presentaciones

29 abril 2009 at 15:02 Deja un comentario

Tras bastante tiempo sin una entrada de “Tu vida en proyectos”, aquí estoy para recuperarlo. Si ya hablamos en su momento del típico proyecto, con su memoria, sus planos, su pliego de condiciones y su prepusupuesto, y si hablamos también un poco sobre las ICTs (cuando vuelva con ellas en el futuro será aparte, no como parte de “Tu vida en proyectos”).

Hoy me gustaría hablar un poco sobre el tema de presentar un proyecto, desde mi experiencia personal. Crear tus diapositivas y defenderlas; hay más de uno que pueden encontrarlo complicado, pero nada es imposible.

Imaginaos que habéis terminado vuestro proyecto. Un señor tocho de ciento y pico páginas (siendo generosos) y la compañía está llevando a cabo una ronda de presentaciones para que cada uno defienda su proyecto. Esto también se puede aplicar a los estudios, claro: termináis un trabajo que os han enviado en clase y ahora tenéis que exponerlo.

Unas cuantas horas con el PowerPoint o el Impress o cualquier otro programa para hacer presentaciones y listo, ya tienes tus diapositivas preparadas para defender aquello en lo que has trabajado. Muy bien… ahora… ¿cómo te vas a defender? ¿Cómo vas a exponer esto en un tiempo razonable?

Aquí os ofrezco unos pequeños consejos al respecto:

  • Las diapositivas deben ser orientativas: El público al que vas dirigido no va a leerse las diapositivas para informarse, para eso está el proyecto original. Las diapositivas son un esquema para que el público pueda seguir el orden de la presentación y para que tú mismo sepas organizarte y cuándo hablar de qué parte. Por eso, hay que hacer las diapositivas breves, concisas y atractivas a la vista. Nada de grandes bloques de texto sin imágenes.
  • Prepararse antes del gran momento: Esto es bastante obvio. No puedes llegar a una presentación sin haberte mirado las diapositivas más allá de cuando las estuviste haciendo y creer que vas a comerte el mundo. Las diapositivas, como he dicho, son una guía y es bueno conocerlas bien de antemano para no tener demasiados cortes ni problemas con el tiempo.
  • El tiempo es oro: Hay profesores y empresas que para las presentaciones te dan un tiempo límite. Échale entre 15 y 20 minutos a lo sumo, contando turno de preguntas. Practicar la presentación antes, como he dicho, nos puede evitar problemas de tiempo. Practica y practica, observa dónde puedes recortar tu presentación, qué es lo que realmente consideras esencial… Condensa lo que es importante en tu proyecto en el tiempo adecuado. Evita ir con prisas, pero también evita ir a paso de tortuga.
  • Seguridad en uno mismo: Pensar que uno puede hacer una buena presentación viene bien, sobre todo gracias a la preparación previa. Una dosis de optimismo ayuda a afrontar la tarea de ponerte delante de tanta gente y tratar de explicarles y/o convencerles sobre tu proyecto. Si crees que no puedes hacerlo, un consejo: ponte delante de un espejo y practica tu presentación. Así irás cogiendo confianza, sabiendo que puedes hablar a los demás con convicción… aunque en las pruebas esos “demás” sean en realidad tu reflejo.
  • Responsabilidad: Obviamente, si el proyecto es tuyo únicamente (por ejemplo, un proyecto final de carrera), está claro que la responsabilidad de lo que salga en la presentación es solamente tuya. Sin embargo, si éste es un trabajo de grupo, aunque sea una persona la que presente, la responsabilidad sigue siendo de todos. Así que lo mejor es no venirse abajo y cargarse las culpas si algo sale mal. Pero el grupo también está no sólo para lo malo, sino para lo bueno, y el esfuerzo conjunto puede ayudar a que, con práctica y paciencia, se prepare una buena presentación.
  • Formalidad, posturas y palabras: Depende de dónde hagas la presentación. Para presentaciones de empresas o de proyectos de fin de carrera, es obvio que hay que ir vestido como manda el protocolo, bien arregladito y todo eso; pero si es una presentación de un trabajo de clase, no hace falta ir vestido de forma elegante. En todo caso, debe notarse que sabes de lo que hablas. Y los gestos y palabras dicen mucho de ello:
    • Dinamismo: Evita estar estático y rígido, pero evita también moverte como un loco; lo primero hace que la gente se aburra y lo segundo que pierdan el hilo. Hay que ser dinámico en su justa medida.
    • Evita las muletillas: Estancarse con ciertas palabras da la sensación de una formación menor de la deseada y estancamiento en la presentación.
    • Vocalizar: Es importante que te entiendan. Y que vaya todo con fluidez.
    • Contacto visual: Mira al público. Si tienes problemas, vuelve al espejo.
About these ads

Entry filed under: Estudios, Proyectos. Tags: , , .

P2P, el gran dilema Estamos de puente

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


abril 2009
L M X J V S D
« mar   may »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Twitteando

Páginas

Miscelánea

Add to Technorati Favorites

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: